La Historia de Diego Alvarez.
Uno de los mejores actores colombianos. Participó en grandes producciones como: Taxi (obra de teatro), Los pecados de Inés de Hinojosa (TV), Cóndores no entierran todos los días (Cines), entre otras muchas más producciones. A este actor la fama lo llevó a su propia muerte. Ser tan famoso lo hizo conocerse en todas las clases sociales y en el bajo mundo, convirtiéndose en amigo íntimo de los jíbaros (vendedores de droga) y traquetos. La fama le dió la oportunidad de conseguir toda la droga que quisiera a muy bajo precio y en el momento querido. La misma droga lo llevó a pasar un tiempo en la cárcel por "tráfico de drogas". En la cárcel el mismo lo dijo: "Fuí prisionero de la fama". Al salir, siguió sus pasos de alcohol e inyectarse cocaína. En el apojeo de su carrera, murió al lanzarse desde su apartamento. Se le encontraron muchos pinchazos por inyección de coca en los brazos y alcohol en la sangre. Creyeron que fue un asesinato porque lo oyeron discutir con alguien, sin embargo estaba discutiendo con sus propios fantasmas, fantasmas creados por su fama y su drogadicción. Murió por su fama, que lo llevó a la perdición.
Esta es solo una de tantas historias de como la fama destruye a las personas.
Tú ¿qué opinas?, ¿la fama si puede destruir a las personas o no?
domingo, 13 de mayo de 2007
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